LA CHUNGA: “Una radiografía de la sociedad”
En esta ocasión, La Chunga de Mario Vargas Llosa, es dirigida por Giovanni Ciccia y David Carrillo, cuenta con la participación de grandes actores, como Mónica Sánchez, quien interpreta al personaje principal, la Chunga; Estephanie Orué, como Mechita, la jovencita inocente.
La obra nos narra como “los inconquistables”, Josefino, José, Lituma y el mono (Oscar López Arias, Carlos Solano, Alberick García y Emilram Cossio) intentan descubrir que paso aquella vez que la Chunga y Mechita, la novia de Josefino, pasaron la noche juntas.
Giovanni Ciccia, el director describe la pieza teatral como una obra que habla del mundo hostil que pretende ser cambiado de alguna manera. Una radiografía de la sociedad y de la postura machista, que a pesar del paso del tiempo no cambia.
“En la obra hay mucha poesía, hay mucha realidad e imaginación de ellos. Y es una obra muy linda porque tiene la criollada que puede haber en una mesa de cuatro patas con chela, tiene amor, humor, erotismo, sensualidad”, así la describe Mónica Sánchez.
Para conocer un poco más sobre la obra, entrevistamos a dos de sus actrices:
Mónica Sánchez
¿Qué papel interpretas en la obra? ¿Y cómo describirías?
La Chunga, es un personaje cuyo origen esta en una novela de Mario Vargas Llosa, “La casa verde”. Esta novela habla de un prostíbulo en Piura, la novela termina cuando nace una niña, y Vargas Llosa dice que este personaje le quedó dando vueltas en la cabeza, como pidiéndole su propia obra. Entonces escribe, “La Chunga”, en la que encuentras a una mujer ya madura, que esta al frente de un bar, una mujer dura, fuerte, que por instinto de supervivencia en una sociedad machista, ha decidido cancelar el género masculino y bloquear muchas de sus emociones. Entonces, en este bar, donde siempre van “los inconquistables”, 4 asiduos concurrentes, patas criollos, que siempre van a tomar sus chelas y a apostar. Una noche a uno de ellos le falta dinero, y le pide a la Chunga dejarle en prenda a su novia a cambio de 3000 soles. La chunga es un personaje muy enigmático, no se sabe si le gustan las mujeres o los hombres; su historia es muy misteriosa, indescriptible. Entonces esa noche, le da los 3000 soles y se va con Mechita (el personaje más joven) a su habitación. Nadie sabe nunca lo que pasó, y durante la obra ves como estos cuatro amigos fantasean respecto a lo que pasó con ella.
¿Te fue difícil interpretar el personaje?
Si, al principio. Es una mujer distinta a mí, mayor que yo. Giovanni me pedía un registro vocal y corporal que al comienzo me costaba un poco, pero poco a poco lo fui encontrando y entendiendo; y me ayudó mucho entender como en una sociedad tan machista como en la que vivimos, de pronto tienes los dos polos, que por un lado: la mujer que se convierte casi en un hombre para sobrevivir, y por otro lado, mechita que es el objeto de deseo de todos. Entonces a partir de esto, empiezo a entender el personaje. Y la verdad que con Giovanni y el grupo, la hemos pasado muy bonito. Es un trabajo hecho con mucha honestidad con mucho respeto, con mucho cariño, y es una obra que se nos pasa así. Y el público también, se ríe, se queda: oh!, pasan por muchas emociones. Lo más difícil para mi ha sido encontrar esta dureza emocional, esta quietud, que muchas veces necesita el personaje.

ESTEPHANIE ORUE
¿Cuál es tu papel en la obra? ¿Cómo es tu personaje?
Mechita, una jovencita piurana, muy inocente, que esta muy enamorada de Josefino, está encandilada con él, recién está conociendo el mundo. Entonces llega al bar de la Chunga, muy emocionada porque Josefino siempre hablaba de la chunga y del bar al que siempre acude, y de pronto se da cuenta que la Chunga la mira diferente, como que la Chunga se queda prendada de ella. Entonces, durante la obra Mechita va a pasar por un proceso en el que se va a dar cuenta, quien es realmente Josefino, porque ella esta totalmente cegada, y todo lo que Josefino le dice, ella lo cree. Pero de pronto cuando conoce a la Chunga, la despabila, le muestra realmente como es el mundo.
¿Te costó mucho adaptarte a Mechita?
Por supuesto que fue difícil, de hecho el proceso fue bonito, porque ya había trabajado antes con Giovanni. Pero en verdad el grupo humano es maravilloso, me llevo muy bien.
¿Te incomodó alguna escena en particular?
No, yo creo que las escenas más difíciles, más que el desnudo parcial, y el beso con Mónica. Creo que tiene que ver más con la exigencia emocional que de pronto yo como actriz tengo en el escenario, y que el personaje así lo requiere, ya pasa por un montón de emociones. Mantener eso durante toda la función a pesar de las buenas y las malas críticas. Siento que el papel ha evolucionado conmigo, como que Mechita tiene algo de mí.