DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Por: Néstor A. Scamarone M.
Parece irónico que todos los años se celebre el “Día Internacional de la Mujer”, en todas partes del mundo se reconoce y vivifica el valor de la mujer dentro del contexto humano y mundial, se hacen homenajes, se realizan actos de diversa índole, se habla de la importancia gravitante del papel de la mujer, se repiten promesas incumplidas del pasado y en general se monta todo un show, el cual en la mayoría de las oportunidades muere al final de la noche y al otro día sigue igual, la violencia contra la mujer y la descomposición avanza, el número de pobres y excluidos sociales aumenta, el abismo entre la opulencia y la miseria se profundiza y se constata el ningún interés de las clases dirigentes de algunos retrógrados países, por solucionar la crisis y el trato desigual en contra de la mujer, pareciera que realmente esto es lo que se festeja…
¿Porqué se escogió el 8 de marzo para celebrar el “Día Internacional de la Mujer”? Los antecedentes históricos para tal opción no se consiguen fácilmente. Sin embargo, se atribuyen dos hechos importantes como motivo de inspiración para escoger esa fecha. Ambos eventos ocurrieron en la ciudad de Nueva York. El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40,000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga -10 horas, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga.
Nuestra vida cotidiana revela que si bien los derechos de la mujer deben estar contenidos en el concepto general de Derechos Humanos, la realidad es muy diferente: abusos de poder, violación y prostitución forzada, asesinatos de mujeres e impunidad para los agresores, basada en concepciones obsoletas como la “legítima defensa de la honra”; ignorancia y desinterés por las problemáticas específicas de las mujeres negras e indígenas, educación que reproduce y refuerza los estereotipos que desvalorizan a la mujer y perpetúan las relaciones de dominación.
En el Perú hasta hace dos años existían clubes donde las mujeres no tenían el derecho de ser socias, se tuvo que promulgar un Decreto Supremo impulsado directamente por el Presidente García y después una Ley, donde se conminaba a cumplir con la Constitución y las Normas Internacionales “Declaración Universal de los Derechos Humanos” y la aprobado por la ONU donde el Perú es firmante; lo que falta ahora para ejemplarizar son las <
El ideal de la igualdad de género, al cual hemos aspirado por tanto tiempo, está todavía lejos de ser una realidad. En el “Día Internacional de la Mujer” debemos comprometernos a erradicar la discriminación y las desventajas a las cuales las mujeres todavía están sujetas, tanto en el mundo del trabajo, en el acceso a los servicios de salud, en la prestación de servicios y seguros sociales, en la reconstrucción y mantenimiento de la paz o, tal vez lo más importante, en el hogar, donde una de cada tres mujeres recibe <