SEGURIDAD CIUDADANA: LA SEGURIDAD DEL SIGLO XXI
Por: Luis Giacoma Macchiavello*.-
Es posible observar un incremento sostenido de acciones delictivas en todo el país con muerte de ciudadanos causadas por delincuentes así como en otros casos se lesionan sus derechos al sufrir robos, extorsiones, secuestros estando la PNP en serio déficit de recursos humanos, tecnológicos y presupuestarios para poder evitarlas o mitigar sus efectos. Más allá de las causas de ello, lo que interesa a los ciudadanos es la paz social y no el imperio de la delincuencia global.
Es fácil comprobar que la delincuencia ya no merece el calificativo de común. La delincuencia que secuestra avionetas y que viaja por medio Perú sin ser detectada (omisiones de función al margen), que viaja 1000 kilómetros de Trujillo a Ica para asaltar un prospero fundo iqueño, que hace del tráfico de personas un motivo de preocupación, que secuestra al paso, que secuestra niños, que domina en las carreteras, que mantiene redes de trata de blancas en discotecas y que además paraliza el trafico para asaltar no es común sino que ha adquirido una especialización propia de la globalización imitando a delincuencias de otros entornos, siendo México nuestra obligada referencia y proyección.
Esta circunstancia que no tiene nada de teórica o alarmista sino real también nos lleva a la comprobación que la PNP se encuentra superada por la delincuencia. Muy a pesar nuestro, no tenemos una PNP que haya evolucionado a la par con la delincuencia global que actúa en el país. Y ello debe corregirse. Elemento humano en la PNP existe para ello.
Situación Actual
Tenemos una PNP que se moviliza en autos sin mantenimiento, con escaso combustible, sin computadoras en la unidad que le proporciones información en tiempo real. Carecemos de una PNP que tenga Helos urbanos (los Helos rusos MI-17 destrozarían los tímpanos de los ciudadanos y los vidrios de los edificios además del presupuesto de la PNP por su caro mantenimiento), que posea un sistema satelital de vigilancia, que posea grupos especializados en evitar secuestros, inteligencia policial adecuada en las principales ciudades, que posea una central de comunicaciones y monitoreo en tiempo real con las dependencias PNP de todo el país, que sea capaz de monitorear en tiempo real cualquier calle o avenida de la ciudad de Lima, Arequipa, Cusco o Trujillo y que sea capaz de eliminar a los remanentes del Terrorismo criminal de Sendero Luminoso.
Prioridad en el presupuesto nacional de la Seguridad Ciudadana
El Estado Peruano debe priorizar adecuadamente los gastos en Seguridad. Se persiste en una visión setentera de la Seguridad Nacional y por ende de la realidad nacional ignorándose que en el Siglo XXI la seguridad ciudadana es la autentica y real seguridad que el Estado debe conseguir. Pensar en un conflicto armado en el Pacifico Sur significa echar por tierra e ignorar los esfuerzos y logros diplomáticos en el incremento de medidas de confianza, someter problemas territoriales en tribunales internacionales y en suma, no asumir que la década del setenta ya se encuentra en los anaqueles de las bibliotecas sección Historia.
En tanto continua vigente esta visión setentera de la Seguridad Nacional, los ciudadanos de todo el país continuamos siendo víctimas de robos, secuestros, carreteras inseguras entre un innumerable numero de ocurrencias que nos afectan aquí y ahora. Y esto va en aumento. Por ello es posible, imperativo, necesario y real priorizar el presupuesto nacional en Seguridad adaptándolo a la realidad. Y esta nos indica que los presupuestos destinados a la seguridad ciudadana (MININTER) deber ser incrementados de manera exponencial pues beneficiaran aquí y ahora a millones de peruanos que deseamos trabajar y contribuir al progreso del País con nuestras actividades sin amenazas a nuestra seguridad de todos los días.
Conclusiones
Una reprogramación del presupuesto destinado a la Seguridad y Defensa debe ser la prioridad privilegiando la seguridad ciudadana por ser una necesidad actual, real y tangible. A diferencia de otras hipótesis, no es teórica ni retorica. La vivimos los ciudadanos a diario.
Una adecuación de la PNP en capacidad de usar armamento moderno (antes exclusivo de uso militar), vigilancia satelital, con capacidad de monitorear las principales ciudades en tiempo real, cuerpos policiales diseñados para funciones especificas (antisecuestros, antimotines), incremento de las capacidades DINOES y DIRCOTE tanto en calidad como en cantidad, adecuación de la PNP a funciones antes exclusivas de las FFAA para en el futuro asumirlas íntegramente con excepción de las funciones exclusivas de la Marina y la Fuerza Aérea constituye una Política de Estado necesaria en el Siglo XXI.
Para ello, es preciso un incremento en el presupuesto de la PNP destinado a mejores condiciones de vida de su personal. Además de sus salarios, es necesarísimo reequipar las comisarias a nivel nacional, las escuelas a nivel nacional (incrementar la exigencia en los exámenes de ingreso y en la preparación es imperativo), dotarlas de infraestructura suficiente y hacer atractiva la profesión policial a un gran número de jóvenes de excelente nivel académico y escolar.
*Experto en Seguridad y Defensa
